Una exalumna de La FOIA trabaja en una multinacional tecnológica

El pasillo del IES la FOIA ha visto pasar a miles de jóvenes a lo largo de las últimas décadas, y entre ellos a quienes hoy desarrollan su carrera profesional en sectores tan exigentes como la tecnología global. Conversar con una exalumna que trabaja en una compañía internacional permite entender cómo la formación recibida en este centro educativo de Ibi y su comarca se traduce en oportunidades reales de empleo, movilidad geográfica y desarrollo personal.

La entrevista recorre la etapa formativa en la Formación Profesional, la decisión de apostar por la modalidad dual, la incorporación a una empresa de referencia mundial y la visión que esta profesional conserva sobre la educación recibida. Su testimonio resulta especialmente valioso para quienes se plantean qué camino tomar tras finalizar la ESO o un ciclo formativo, ya que muestra itinerarios poco conocidos pero repletos de posibilidades para el alumnado de la zona.

De las aulas de Ibi a la Formación Profesional

Laura M. llegó al IES la FOIA con la idea de cursar bachillerato, pero pronto descubrió que su verdadera vocación apuntaba a la informática aplicada. Tras hablar con el equipo de orientación, se matriculó en el ciclo formativo de grado medio de Sistemas Microinformáticos y Redes, una decisión que marcaría el resto de su trayectoria. “En el instituto encontré un profesorado muy cercano, capaz de detectar lo que se nos daba bien y orientarnos hacia opciones que ni imaginábamos”, recuerda.

La formación combinaba contenidos técnicos con proyectos reales, lo que permitió a Laura familiarizarse con el montaje de equipos, la configuración de redes y la resolución de incidencias desde el primer curso. Esta base práctica sería decisiva cuando, años después, tuviera que enfrentarse a entornos de trabajo con infraestructuras complejas y equipos multidisciplinares repartidos por distintos países.

La apuesta por la FP dual como puente al empleo

Antes de terminar el ciclo superior, Laura conoció de cerca la formación profesional dual, una modalidad que combina la enseñanza en el aula con estancias remuneradas en empresas del sector. Esta vía le pareció la más coherente con su perfil porque le permitía aplicar lo aprendido y, al mismo tiempo, generar una primera experiencia laboral que después pudiera incluirse en su currículum.

Durante el periodo de alternancia, Laura se integró en el departamento de soporte técnico de una empresa colaboradora del instituto, donde aprendió a trabajar con clientes corporativos y a documentar procesos según estándares profesionales. Esa etapa le abrió las puertas a una oferta de contrato al finalizar los estudios, aunque finalmente decidió explorar nuevas oportunidades. La red de contactos construida durante la FP dual ha resultado ser uno de los activos más valiosos de su carrera, ya que muchos de sus antiguos compañeros de promoción trabajan hoy en grandes firmas del sector tecnológico.

El salto a una compañía global de tecnología

Tras varios años de experiencia en empresas nacionales, Laura recibió una oferta para incorporarse al equipo de infraestructura cloud de una multinacional con presencia en más de cincuenta países. El proceso de selección incluyó pruebas técnicas en inglés, entrevistas con responsables de distintos departamentos y un caso práctico sobre migración de servicios. “Fue exigente, pero también muy transparente. Me evaluaron por lo que sabía hacer, no por el título exacto que tenía”, señala.

Una de las claves que la empresa valoró fue la capacidad de Laura para moverse entre distintos sistemas operativos y entornos virtualizados, habilidades que había cultivado en los módulos profesionales del ciclo y que después reforzó con certificaciones internacionales. Su paso por la formación dual fue especialmente mencionado, ya que en la compañía se valora la experiencia real de trabajo en proyectos desde edades tempranas. Para quienes dudan entre continuar estudios superiores o lanzarse al mercado laboral, su trayectoria sugiere que ambas vías pueden convivir si se planifican con tiempo.

Un día a día entre servidores, reuniones y aprendizaje constante

El trabajo actual de Laura se desarrolla en un entorno híbrido, con jornadas que combinan trabajo presencial en la oficina y conexión en remoto desde casa. Su rutina incluye la monitorización de servicios, la automatización de tareas repetitivas mediante scripts, la colaboración con equipos de desarrollo y la participación en reuniones de sincronización con compañeros de otras zonas horarias. “Al principio era difícil acostumbrarse a comunicarte en otro idioma y a coordinar agendas tan dispares, pero enseguida se convierte en algo natural”, explica.

Una parte fundamental de su puesto es la actualización continua, ya que el sector evoluciona a gran velocidad. Laura dedica varias horas a la semana a cursos internos, lecturas técnicas y comunidades profesionales donde se comparten soluciones a problemas comunes. Esta cultura de aprendizaje permanente, según cuenta, se la llevó del IES la FOIA, donde sus profesores insistían en que la formación no termina con el título, sino que exige curiosidad y constancia durante toda la vida profesional.

Habilidades que importan más allá de los títulos

Preguntada por lo que más le sirve en su día a día, Laura destaca por encima de todo la capacidad de comunicación, la gestión del tiempo y la resolución de problemas bajo presión. Asegura que en su empresa se valora tanto el conocimiento técnico como la habilidad de explicar decisiones a perfiles no especializados, algo que aprendió en las presentaciones de proyectos que realizaba durante el ciclo formativo.

También menciona la importancia de los idiomas como puerta de entrada a posiciones internacionales. La sección de recursos para idiomas disponibles desde el centro educativo incluye materiales, plataformas y experiencias de movilidad que pueden marcar la diferencia a la hora de optar a procesos de selección globales. Laura anima a aprovechar cualquier oportunidad para practicar inglés y otras lenguas, ya que en su sector supone un requisito prácticamente imprescindible para progresar.

Un mensaje para quienes están decidiendo su futuro

Laura cierra la conversación con un consejo dirigido al alumnado actual del IES la FOIA. Recomienda informarse bien sobre todas las opciones disponibles, incluyendo las pruebas libres para quienes no terminaron la ESO en su momento. Para quienes estén en esa situación, el centro ofrece orientación detallada sobre los pasos a seguir y la documentación necesaria, accesible desde la página cómo inscribirse en las pruebas libres para obtener el título de ESO.

También subraya que la Formación Profesional ha dejado de ser una opción de segunda fila y que las empresas buscan perfiles técnicos preparados, con experiencia práctica y capacidad de adaptación. Su experiencia demuestra que un ciclo formativo bien elegido, combinado con prácticas, idiomas y curiosidad, puede llevar a una carrera internacional sin necesidad de pasar por la universidad. “No hay un único camino válido. Lo importante es descubrir qué te motiva y trabajar con constancia para alcanzarlo”, concluye antes de volver a la pantalla de su portátil, donde ya la esperan nuevas tareas y retos.